Palomino: Where the Sea and the River Meet

Costa de Colombia

Palomino Palomino, what a beautiful Caribbean name. It reminds me of days swimming in the river and the sea, going back and forth endlessly between the two. I spent several days relaxing in Palomino—a small village on Colombia’s Caribbean coast—before heading to Parque Tayrona, a national park considered one of Colombia’s finest destinations. As it turned out, I […]

Palomino, ahí donde se unen el mar el y río

Costa de Colombia

Palomino, qué bello nombre. Me recuerda a días de baño, del río al mar. Del mar al río. Y repetimos.

Unos días de relax antes de entrar al Parque Tayrona, que aseguran es uno de los mejores lugares de Colombia. Sin embargo, no me di cuenta hasta que me fui de Palomino de que ya estaba en ese lugar, no necesitaba irme a ningún otro sitio del mundo.

Palmeras, mar y buen ambiente. Un río que te baña y te quita lo salado del mar. Un mar que te vuelve a llenar de sal. Encontrar el equilibrio en ese instante, en ese preciso instante. Desembocaduras, corrientes, cauces.

Mi querida Venezuela: viajar a un país que sufre

Seguridad para viajar a Venezuela

He tenido la oportunidad de viajar a Venezuela dos veces; una en el 2011 y la última en 2016. Mis lazos con el país sudamericano son muy fuertes y tengo mucha gente querida que es de allí o que sigue viviendo en Venezuela. Sin duda es uno de los países que más huella han dejado en mí. Tanto es así que mucha gente me dice que tengo acento de Latinoamérica, me pregunto por qué…

¡¿10 años de aventuras por el mundo?!

En ese mismo instante me di cuenta de qué era lo que me pasaba. Estaba llegando a un punto de inflexión en mi vida y yo, sin escuchar a mis adentros, evitaba tener una conversación a fondo con mis agallas. Se había cumplido una década desde que mis pies empezaron a andar por intuición, solos y medio tambaleándose. Empecé pisando con miedo e inseguridad pero con la certeza de que lo que estaba haciendo era lo que más me movía por dentro.

Se habían cumplido diez años desde que me empujaron a seguir mis sueños, desde que conocí a gente de otros países yo sola por primera vez, desde que probé patatas todos los santos días de mi estancia y desde que me enfrenté a mis mayores miedos.

10 Years Wandering Around the World?!

At that very instant I realised what was happening to me. I was arriving to an inflection point without listening inwardly, avoiding to have a real conversation with my guts. A decade had passed since my feet started to walk by intuition, alone and half staggering. I started stepping afraid and full of insecurities but certain about the fact that I was doing what moved me inside.

A decade had passed since they pushed me to follow my dreams, since I met so many people from other countries by myself, since I tried potatoes every single day of my stay and I faced my biggest fears.

To Jump Whatever It Takes

To jump whatever it takes, that’s what I have to do. That’s what I want to do. It’s a feeling that comes from deep inside and goes out of my chest. It needs to get out and expand, grow and evolve, just as that spiral I have tattooed to remind me every day.

I remember that one time I was canyoning in Valle del Jerte and I felt scared to jump out of a waterfall. I remember that one time I was in Canaima, one of the prettiest and purest places I’ve ever been to and I was scared to jump into the water. Scared to jump.