Cómo viajar de forma alternativa

Viajar de forma alternativa

El verano ya está aquí (¡y menudo verano!) Algunos ya están de vacaciones, otros están buscando dónde irse pero siempre está el rezagado que lo deja para el final. No desesperéis, si todavía no tenéis destino elegido y buscáis una alternativa aún hay tiempo para esas escapadas de último momento y que no tienen por qué salirse del presupuesto.

Yo nunca he sido de irme a destinos como Benidorm pero me sorprende la cantidad de gente que sigue yendo, simplemente porque es el sitio “de siempre”, el conocido. Lo respeto pero a mí me espanta saber que en una playa de tres metros de ancho, llena de sombrillas y familias gritonas e invasoras por todas partes, puedas llegar a encontrarte a tu vecino, al que tienes que ver el careto el resto del año.

Os invito a que rompáis las estructuras montadas por esta sociedad a lo largo de los años. Os invito a que viajéis conmigo, de la forma en la que yo me siento más cómoda y feliz. Quizás os guste y todo… ¡Solo hay que intentarlo!

Cómo viajar de forma alternativa

Mi experiencia viajando a mi manera

Llevo viajando sola desde los 18 años y aunque recomiendo a todo el mundo que viaje solo alguna vez en su vida por la libertad que te da, sé que no es para todos.

Ya sea sola o acompañada os traigo mis trucos o consejos para romper con la rutina viajera, para explorar otra forma de viajar; más libre y espontánea a mi parecer. Y si esta forma de viajar va acompañada de viajar barato, pues mejor que mejor. No, no hace falta ser rico para viajar, ni tener un piso en la Moraleja. Solo hace falta ganas y tiempo, sobre todo tiempo.

Sé que cada persona tiene sus prioridades y presupuesto al viajar; hay quienes no pueden vivir sin el todo incluido y otros que prefieren lanzarse a la aventura. Sea cual sea tu perfil siempre encontrarás la manera de ahorrar algo (si es lo que quieres, claro).

1) Vuelos: compara vuelos en distintos buscadores y llega hasta el final para ver cuál es el precio más barato. Tened en cuenta que casi todos cobran dependiendo de la tarjeta que uses y las tasas suben el precio considerablemente.

Recomiendo skyscanner que no cobra comisión y te enseña el destino más barato y la Guía Low cost donde te informan de chollazos (no todos de última hora).

Aparte de esto es muy importante ser abierto con las fechas y los destinos. Cuanto menos cerrado sea tu destino, más posibilidades tendrás. ¿Los vuelos a Praga son muy caros? ¿Por qué no miras vuelos al sur de Polonia y cruzas la frontera? ¿Madrid-París es muy caro en avión? ¿Por qué no ir en bus e ir parando en el camino? Que el bus es muy caro, ¿por qué no intentar hacer dedo? (te sorprenderás de la cantidad de gente que para). 

2) Comida: Suelo combinar comer en sitios fuera y comprar lo que me apetezca en el supermercado o mercados callejeros para ahorrar (y porque es muy divertido ver los productos de otro país). Al final se nota y mucho y no implica que tengas que perderte la comida típica de ese lugar. Además, prepararte tu propia comida te da la libertad de elegir dónde te la vas a comer; en la playa, en una montaña o hasta en un lugar donde no haya nadie.

3) Busca rutas distintas: a Portugal en bus en otoño, ¿por qué no? Portugal siempre es un destino que está ahí al lado y que sorprende en cada rincón. No sé por qué la gente infravalora a nuestros vecinos, ¡con todos los sitios que hay por ver! Más allá de los lugares trillados, la zona del Alentejo está casi libre de turistas y la gente es muy amable.

4) Evita sitios en los que diga “para turistas”, “comida del lugar”. Si hay comida de la zona, ¿para qué ponerlo en un cartel, acaso no es obvio que en esa zona van a comer lo de esa zona? Suelen ser lugares en los que los precios están inflados y puede que la calidad no sea tan buena. Quizás si andas un poquito más, ayudes a aquellas personas de ese bar a las que nadie va.

viajeros que viajan de forma alternativa

5) Usa plataformas de gastos compartidos como couchsurfing, donde los lugareños ofrecen una cama, sofá o incluso el suelo para que pases el tiempo que necesites. Esto te permite ahorrar costes de alojamiento y además conocer a gente de la zona, metiéndote de lleno en la cultura. Y eso de que en España no funciona es mentira, ¡tengamos un poco más de fe en nosotros mismos, señores! Yo lo hice en Plasencia y ni siquiera vi al anfitrión, me dejó las llaves en un bar. ¿Por qué no confiar de nuevo en la bondad de la gente?

En el caso de los coches compartidos personalmente pienso que la situación ya se ha ido de las manos y la plataforma no es para compartir gastos sino para que al conductor le salga gratis el viaje (cuando esa no es la intención de la plataforma). Por eso recomiendo comparar bus y coche porque sorprendentemente para algunos destinos es más caro el coche compartido. Amovens no te cobra comisión (y se nota bastante en el precio).

Quiero aclarar que ésta es la forma en la que a mí me gusta viajar pero no tiene por qué ser para todo el mundo. Aconsejo probarlo de todas formas, no hay nada que perder.

Mi intención es que cada uno descubra su manera de viajar, sin etiquetas, sin restricciones. Si el miedo es el que te impide arriesgarte, esa es otra historia. Escúchate y descubre qué es lo que realmente te mueve al viajar y lo que te motiva.

¡Viaja y sé feliz!