República Checa

Tuve la suerte de recorrer República Checa y Polonia en tren durante dos meses, lo que me permitió conocer estas dos culturas, cercanas pero a la vez lejanas, desde dentro.

Primero, hice un voluntariado con AIESEC dando clases de español e inglés en un campamento de verano.

El campamento, situado en las idílicas montañas del este del país, me permitió perderme por la naturaleza, buscando un no sé qué que al final acabo siendo yo misma:

¿Estará ahí mi tesoro?

Desde Kuncice como base fui conociendo el resto del país poco a poco, parada tras parada de tren.

Bohemia: Kutná Hora y Hradec Králové

República Checa: sur de Bohemia

República Checa de punta a punta: Moravia