Mi historia

Un amigo me dijo una vez: «Alba, recuerda que al mundo lo cambian más las ideas que las guerras. Si logras plasmar tus ideas y éstas impactan de forma positiva en los demás, estarás cambiando el mundo».

Bueno, algunos os preguntaréis quién soy. Buena pregunta porque ni siquiera a veces yo sé contestarla. Sin embargo, puedo contar lo que he sido hasta ahora pues nunca sabré con certeza quién seré el día de mañana. Uno nunca sabe. Puede hacerse a la idea de en el tipo de persona que se quiere convertir pero no en quién se acabará convirtiendo.

 

Antes de ser polvo quiero ser algo vivo, que se expresa, que siente y que no tiene miedo a equivocarse.

Pero, ¿dónde empezó todo?

DSC_0650

Una niña con coletas rubias y mofletes grandes cuya misión era explorar todo lo que le rodeaba, especialmente aquello que tuviera que ver con idiomas y distintas culturas.

Ir a Portugal, nuestro querido vecino, ya suponía toda una aventura para mí. Los escudos (la moneda antigua de Portugal) me fascinaban y siempre hacía la cuenta para saber cuántas pesetas eran. Para mí era curioso y sorprendente que solo a 25 kilómetros de mi pueblo hubiese otro mundo, en el que hablaban otro idioma y aunque parecidas, tenían otras costumbres.

Aquella niña no entendía por qué su familia se dirigía a los portugueses en español.

—¿No deberíamos hablar en su idioma, mami? —preguntaba yo, atónita y curiosa.

—Ya hija, pero, ¿para qué si en español nos entienden?

—Sí, pero yo quiero saber cómo dicen “hola”.

—Pues no es muy distinto, se dice Olá.

—Ah… ¡igual que la marca de helados!

—Papá, papá y, ¿cómo pido un helado de fresa?

—Se dice gelado de morango, Alba.

—Vale, pues voy a pedirme un helado de morango, de esos de pie =)

 

frigopie Alba Luna
Mi cara de felicidad cuando conseguí mi primer Frigo Pie hablando portuñol no tenía precio. Si fuiste un niño en los 80 ó 90, seguro que entiendes lo que quiero decir.

 

En el colegio mi curiosidad iba aún más allá. Me encantaba el inglés y no entendía cómo era la asignatura más odiada entre la mayoría de mis compañeros puesto que para mí suponía no solo aprender vocabulario y gramática sino empaparme de otra cultura distinta a la mía.

Cada vez que llegaba algún niño de fuera, allí estaba yo, atosigándole con preguntas sobre su país. Podía ver en sus caras el pavor al tener que contestar tal interrogatorio.

Recuerdo a un niño de las Bahamas que vino a mi colegio al que le pregunté: “Oye, y tú, ¿dónde has aprendido a hablar inglés tan bien?” Su cara al escuchar tal epifanía era un poema.

Me acuerdo de otra chica que llegó a mi clase directa desde Ecuador. Atención a mi pregunta…”¿Allí, en Ecuador, hace mucho calor, no?”

El remate fue cuando llegó una chica de Bulgaria. Ni corta ni perezosa le pregunté qué significaba la canción Dragostea din tei (mis queridos rumanos y moldavos, perdonadme por esto) a lo que ella me contestó: “Creo que es algo de ‘te quiero’ pero vamos, que yo no soy rumana, nosotros hablamos otro idioma”.

Estos fueron mis primeros pasitos. Mis primeros pasitos en lo que me apasiona. Así es cómo empecé a aprender. Preguntando. Puede que fuese de lo más básico pero una vez que me di cuenta del poder que tenían mis preguntas y lo que podía aprender, empecé a perfilarlas y a adaptarlas a cada situación.

Preguntando y siendo curiosa es cómo he llegado hasta aquí.

¿Quieres saber más? Empieza por:

12 Replies to “Mi historia”

  1. Me encanta,adelante.

    1. ¡Gracias! =)

      1. Yo quiero quiero conocer mas!!

        1. ¡Sí, tranquila que hay mucho más por contar! =) ¡Gracias por leer mis historias! ¡Un beso, Lourdes!

  2. Me gusta leer tus experiencias, te sigo

    1. Gracias, ¡primo! =)
      ¡Un beso!

  3. Bonitas reflexiones

    1. ¡Gracias! =)

  4. Que bonita historia,pero quiero masss

    1. Mañana más y mejor =) Cada jueves una historia nueva. ¡Besos!

  5. Wawww Alba te admiro, a mi me encanta viajar pero no lo he hecho tanto como vos! se que tengo alma de viajera y me identifico con todo lo que contas, besos que sigas de lo mejor! 🙂

    1. ¡Gracias por escribirme, Yanina! Bueno, por algún sitio se empieza y lo bueno es que ya sabes que tienes alma viajera. ¡Ahora solo tienes que escuchar lo que te dice! =) ¡Un saludo!

Deja un comentario